Es un hecho concreto que el mayor activo que puede tener un plantel de formación académica es su cuerpo docente. La Escuela de Grumetes posee una planta de 45 profesores dedicados a la educación científica, humanista y deportiva de los grumetes. Los procesos de modernización a los que han sido sometidos los planes de estudio avalan este cometido. En efecto, la adquisición de material tecnológico de vanguardia, en todos los ámbitos de acción, imponen una preparación exigente y acabada que permitirá aportar a la Armada eficientes dotaciones para nuestros buques, fuerzas de Infantería de Marina, aeronaves, hospitales y clínicas.
La Escuela de Grumetes, a través de una formación personalizada, busca incorporar en el bagaje militar, profesional y personal del Grumete aquellos conocimientos, valores y normas de conducta que le permitan enfrentar con éxito los desafíos que se ha impuesto nuestra Marina para el presente siglo. Para lograr estos propósitos la Institución ha seleccionado de su personal a aquellos que, por sus meritorias cualidades generales, posean aptitudes de instructor objeto puedan traspasar la viva experiencia de sus respectivos ámbitos de acción a jóvenes sedientos de conocimiento. La idea es instruir en lo Naval, en el accionar de la Infantería de Marina, en los servicios destinados a personal de cámaras y; por último, en los ámbitos de la Sanidad y Sanidad Dental. La dotación de instructores está compuesta por 60 profesionales de diferentes áreas con dedicación exclusiva a la formación integral del Grumete
Nuestra Escuela de Grumetes, como Instituto Matriz, aboca todos sus esfuerzos para lograr una formación integral de sus alumnos, siendo uno de sus objetivos el inculcar aspectos morales y valóricos mediante clases de moral, ética profesional, conferencias, asistencia personal y administración de los sacramentos, principalmente a través de la celebración eucarística en forma permanente; todo esto bajo la dirección pastoral de un Presbítero Católico, nombrado Capellán por la Institución. Esta formación espiritual es relevante para formar hombres de bien, en especial, al prestar un desinteresado servicio a la Patria amparados bajo conceptos y valores permanentes como el Patriotismo, La Honestidad, La Lealtad, El Honor, La Justicia, La Fortaleza, entre otras.
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